Muy nefasta.
La experiencia en este bar fue absolutamente nefasta. La atención, si se le puede llamar así, fue horrible desde el primer momento.
Los camareros, desagradables, bordes y con una actitud totalmente inapropiada.
Mención especial para un camarero en concreto: antipático, maleducado y con un trato tan seco que resulta incómodo.
Ni una sonrisa, ni una palabra amable, nada.
Más bien parecía molesto por tener que trabajar y atender a los clientes.
Falta total de profesionalidad, pésimo trato y un ambiente que te quita las ganas de volver.
Sin palabras. Un sitio para no repetir