Restaurante Charlotte
Poca seriedad y responsabilidad. Reservé una cena para 15 personas para un sábado de diciembre. Cuando llegamos allí, la Charlotte estaba cerrado. Llamamos al teléfono que aparece en internet pero nadie contestaba. Llamé al móvil desde el que me habían devuelto la llamada una semana antes para confirmarme que tenían sitio y formalizar la reserva y Pili me dijo: "no bonita, tú habías quedado en llamar de nuevo para confirmar la reserva". Si tenían dudas de si íbamos a ir, podían haberme llamado, teniendo en cuenta lo difícil que resulta encontrar un lugar para 15 personas, especialmente en fechas de cenas navideñas, hubiera sido un detalle, más aún cuando yo quedé en que "si al final decidimos no ir, le llamaría para que tengan disponibilidad".