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Qué hacer en Salzburgo

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Lo más reservado en Salzburgo y cerca
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Tours y visitas guiadas
Autobús turístico de Salzburgo
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44 sitios turísticos de Salzburgo

Castillos en Salzburgo
Fortaleza de Hohensalzburg
(20)
Después de un intenso día de pateo por la ciudad, nada ni nadie me iba a impedir que la subida a la fortaleza, que se levantaba desafiante, ante mí, la hiciera en el maravilloso funicular que, encima, va incluido en la entrada. Así que para arriba que vamos, a visitar una de las más grandes y mejor conservadas fortalezas de europa. El recorrido completo, que empieza en el patio de armas, e incluye una audioguía, puede tomarnos unos 45 minutos, por las zonas de visita, claro está. Porque luego hay que dedicar tiempo a asomarse a los miradores para ver las vistas sobre las agujas de la ciudad, el río Salzach y los Alpes circundantes. Durante la visita comprobamos el poder de los príncipes-arzobispos con demostraciones como el Salón Dorado con el techo tachonado de oro imitando un cielo estrellado, la cámara de torturas o la capilla con el pequeño órgano que se puede observar desde le piso superior. Aparte, el castillo tiene varios pequeños museos donde cuenta su historia desde que surgió como asentamiento romano hasta la actualidad, un museo de armas y otro de marionetas. Se puede bajar de nuevo a la ciudad en el funicular o por una rampa de escaleras...
1 actividad
Museos en Salzburgo
Residencias de Mozart
(16)
En la siempre concurrida Getreidegasse, encontramos una de las dos casas en las que vivió Mozart en Salzburgo. La que yo visité fue el hogar del compositor durante los primeros 17 años de vida. Llama mucho la atención por el fuerte color amarillo en que la han pintado y se accede a ella por una puerta que da a unas escaleras interirores. Lo más curioso es que en sus bajos han instalado un SPAR GOURMET, aprovechando el tirón del genio. Se supone que uno sale embebido de la sutileza y la genialidad de Mozart y busca las delicatessen que nos puede ofrecer la tienda? Contrastes de la vida y marketing turístico... Dentro de la casa, en la primera sala aparece el sagrado Wolfgang cuando era bebé bajo un halo azul fluorescente. Otras curiosidades son un mini violín que Amadeus tocaba de niño, un mechón de pelo y botones de su chaqueta. Para muy melómanos y fans del músico..
1 actividad
Palacios en Salzburgo
Palacio de Mirabell
(10)
Salzburgo es una ciudad excesiva, barroca, engreída y monumental como pocas… ¡lo cual es una maravilla! Por eso, las familias reales han elegido siempre esta ciudad como sede sus palacios y así “equilibrar” un poco su propia magnificencia con la imagen totalitaria de los benedictinos en la ciudad, su ciudad. El Palacio de Mirabell es el más importante de ellos y, posiblemente, el más bonito de todos. Sus jardines, constantemente cuidados por los equipos del Ayuntamiento, cambian su flora y geometría según la estación del año. En su interior, en el “salón de mármol” se interpretan más de 200 conciertos de música clásica. Su laberinto, el jardín de los gnomos y su teatro al aire libre nos sirven para imaginar la idílica vida que recorría este lugar donde la nobleza guardaba a sus familias lejos de las hipocresías y corrupciones políticas. Y en Salzburgo se puede ver ese doble rasero del poder en cada esquina de la ciudad-museo.
2 actividades
Ríos en Salzburgo
Río Salzach
(8)
El río Salzach divide la ciudad en dos. El compacto altstadt o casco antiguo peatonal, está en la orilla izquierda. Presidiendo la ciudad el Festung Hohensalzburg se aferra a los acantilados de Mönchsberg. Cruzando el río, la orilla derecha alberga el Schloss Mirabell, Kapuzinerberg, y numerosos complejos turísticos, hoteles y restaurantes. Unos diez minutos al norte está la estación de trenes y autobuses. Aparte de ser divisorio de las dos partes más antiguas de la ciudad, el río a su paso por Salzburgo parece convertirla en un escenario de película de manera constante. Por mucho que se pretenda modernizar su curso y darle otro aire que lo saque de ese ambiente mozartiano, el rió se niega a abandonar su pasado. Y así debe ser...
Monumentos Históricos en Salzburgo
Catedral de Salzburgo
(11)
La seria y elegante, como la ciudad, catedral o Dom se levanta en la plaza que lleva su nombre, siempre bajo la atenta vigilancia, protectora, de la fortaleza de Salburgo. Si nos acercamos a su entrada, aparte de sentirnos más pequeños, observamos al detalle sus tres puertas de broince que simbolizan la Fe, la Esperanza y la Caridad. Ya dentro, llam la atención su linterna, reconstruida, tras ser destruida por una bomba en 1944. Fijémonos en la cúpula y en la pila bautismal románica, donde fue bautizado el niño Mozart. Cuando ya hayamos llenado nuestra memoria de la grandiosidad de los frescos del techo y la imponencia de sus paredes barrocas, debemos bajar a las catacumbas, donde están las tumbas de los príncipes arzobispos que gobernaron Salzburgo largo tiempo. Lo curioso es que una parte de ese espacio mortuorio se dedica a una especie de exposición alternativa de muñequitos con formas fantasmagóricas, en un guiño cómico a la seriedad del lugar.
1 actividad
De interés cultural en Salzburgo
Centro Histórico
(4)
Curiosamente, cuando hago recuento de aquellas ciudades en las que más tiempo he pasado, una vez copado el podio por Madrid, la ciudad en la que vivo, Munich, la ciudad en la que viví más de dos años por trabajo y León, mi ciudad natal y en la que he pasado tantos veranos de los de verdad, de los de tres meses cuando era estudiante :), siempre me sale que la ciudad que más veces he visitado es Salzburgo. A poco más de una hora en coche de Munich se encuentra esta ciudad austriaca que aúna tantas cosas que su encanto roza cotas descomunales. Si no recuerdo mal estuve al menos 8 veces allí, pero es que era otra de esas paradas obligatorias que enseñar a todos aquellos amigos y familiares que tan ilusionados iban a visitarme. El centro histórico de Salzburgo es de esos lugares que apenas tienen desperdicio, que es un monumento en su conjunto. Genera polémica para aquellos que la visitan una vez y que salen o sorprendidos por su belleza inesperada o decepcionados por un exceso de expectativas. Recuerdo que la primera vez que fui tenía tantas ganas de conocerla, que es cierto que salí de allí con sentimientos bastante planos. Pero eso cambió. Después de 3, 5, 7 visitas, de verla nevada, húmeda, soleada, tranquila, en fiestas, de mercado, en Navidad... me convertí en un verdadero adicto a la ciudad y reconozco que ahora, si echo algunas cosas de menos de mi etapa bávara, es poder coger el coche y saber que, en poco más de una hora, podría estar paseando por las calles de esta pequeña, pero maravillosa y encantadora ciudad.
Miradores en Salzburgo
Mirador de Kapuzinerberg
(6)
Si, impredecible, porque cuando uno piensa en un mirador, pues eso, se imagina una terracita, con buenas vistas, unos banquitos para descansar si el camino ha sido largo y una cntidad razonable o desquiciante de visitantes. Pero Kapuziner es lo opuesto totalmente. Primero el acceso, por la calle Stefan- Zweig- Weg, que se realiza por un pasadizo entre casas centenarias y que nos ofrece, nada más empezar un camino empinado y cubierto de nieve ( en mi caso), en verano seguro que debeis eliminar este obstáculo.. Segundo, como un Via Crucis de nuestra vida de viajero, debemos pasar por delante de cada una de las hermosas estaciones que jalonan el camino. Después de luchar contra la resbaladiza nieve, un Calvario nos espera para señalarnos el final del camino. Detrás de él, uno de los cenobios de los monjes capuchinos que hoy en día está en uso sólo para misas. Tomamos el caminito de la derecha y de repente.....Nos quedamos sin el poco aliento que la ascensión hasta la cima nos había dejado. Frente a nosotros, la mejor y mayor vista de la ciudad de Salzburgo. Esa vista que sólo hemos visto en fotografías y películas, tan cerca que casi podemos tocarla. A nuestros pies, el río Salzach, abrazando la ciudad, que se extiende a izquierda y derecha con sus edificios de cuento de hadas. Vigilando toda la escena, la fortaleza de Hohensalzburg. enorme y poderosa, símbolo de los todopoderosos príncipes obispos de Salzburgo, que hicieron temer a los reyes por su cada vez mayor influencia y ambición. La bajada recomiendo hacerla por unas escaleras que van a dar al río, y que nos pasan por delante de una imagen de un Cristo muy curioso, ya veréis porqué...
Plazas en Salzburgo
Kapitelplatz
(7)
No cabe mejor título, ya que, sea en verano, con sus decenas de puestos de artesanía, de comida o de delicioso vino austriaco, en invierno, con su ajedrez gigante y el mercadillo de Navidad, o en cualquier época del año en general en que los salzburgueses quieran celebrar algo, el lugar elegido siempre es esta plaza, encajonada entre la Catedral y las calles que suben al castillo, rodeada del Palacio del Obispo y de edificios administrativos de la Universidad. Es realmente amplia y si buscáis en internet veréis la cantidad de puestos, atracciones ( tiovivos incluidos) y chiringuitos que llegan a caber en las ferias de verano o de Navidad. En mi visita invernal, la plaza estaba casi desierta, a no ser por ese ajedrez helado y por una gigantesca bola dorada con un personaje encima al que si miras rápido y de reojo puedes confundir con una persona real. Me quedaron muchas ganas de ver como sería el ambiente en plenas navidades, resguardado del helado viento con un vino caliente con azúcar y canela en las manos....
De interés cultural en Salzburgo
Funicular de Salzburgo
(3)
O también para los que quieran vivir una mini experiencia de parque de atracciones. Y es que el funicular que nos sube hasta la Fortaleza de Salzburgo en menos de 2 minutos, salva una altura considerable, trepando por la escarpada roca que sirve de asentamiento al castillo. Hay otra forma de subir y baja, andando, pero ya que el precio de la entrada, incluye el transporte,y que las escaleras no ofrecen un interés especial, aprovechemos el momento para ver como la ciudad se va abriendo ante nuestros pies mientras tenemos ligera una sensación de vértigo. Al bajar, antes de salir a la calle hay un pequeño museo sobre el Funicular, desde sus planos hasta sus continuas renovaciones y su relación con las canalizaciones de agua del Alm. También hay una pequeña tienda-museo sobre el ámbar, otro recurso poco conocido por los visitantes de Salzburgo.
Cementerios en Salzburgo
Cementerio Sankt Sebastian
(4)
Para entrar al cementerio de San Sebastián solo falta que acoplen a las guías un mapa adicional. Primero porque no se encuentra dentro de las rutas turísticas habituales y lo suelen visitar sólo los que pasan varios días en la ciudad o los que como yo sienten una curiosidad especial por los camposantos. En segundo lugar su localización es un poco difícil, ya que hay que entrar por una puerta que está localizada en un muro que a su vez discurre por un dédalo de calles que sólo al final nos llevan hasta la entrada del cementerio. Que realmente no es un cementerio, sino el claustro de un monasterio que poco a poco se fue llenando de visitantes que fueron quedándose para la eternidad, a su alrededor y en su centro, como podemos comprobar según entramos. Lo primero que sorprende es el abigarramiento de tumbas monumentales que acogen las paredes. Todo tipo de estilos, desde el neoclásico al art decó, al barroco o al neogótico adornan los lugares de descanso de las ilustres familias que seguramente dieron grandes cantidades de dinero por poder estar allí. Después de recorrer el recuadro, el centro del claustro nos enseña dos sorpresas. Por un lado, el mausoleo del obispo Wolf Dietrich Von Raitenau, y por otra las tumbas muy sencillas de parte de la familia Mozart. El cementerio se puso bajo la guarda de San Sebastián, que se convirtió en patrón de las peste y la lepra, y bajo cuya protección se puso a la Iglesia y sus terrenos. Ojalá que los que lo visiteis tengais la suerte de ver la Iglesia por dentro porque yo no pude y he visto en fotos su riqueza y la blancura de sus mármoles.
Lagos en Salzburgo
Salzkammergut
(3)
En la región de Salzburgo, recorriendo la zona de los Alpes calcáreos, me adentré en una de las zonas más bonitas en mi viaje a Austria: la Salzkammergut o "región de los lagos"; 650 km² bañados por 27 lagos súblimes (al menos lo son los cuatro que yo rodeé). No puedo imaginar mejor preámbulo a la "ciudad de la sal", un sinfín de pueblos a las orillas de cada uno de ellos y puntualizando que todo pueblo austríaco es una obra de arte y un canto a la belleza en cada balcón. Vivir en esta región es un sueño que albergo desde entonces; aquí nadie desaprovecha un día de sol para salir con la barca al abrigo de gigantescas montañas y una espesura de bosques en las alturas. La región vive de la cría ganadera, y aunque aquí las reses no reciben el mimo de la región tirolesa, donde es una auténtica fiesta, sigue siendo un espectáculo idílico. Especial interés recibe la zona del turismo deportivo: buceo, windsurf, vela o senderismo. Pero la espectacularidad del entorno, la paz que te imbuye estar ante tal obra natural y la tranquilidad que aportan las humanas construcciones, respetando totalmente el medio, son una experiencia única de plenitud para cualquiera.
1 actividad
Monumentos Históricos en Salzburgo
Pferdeschwemme
(1)
Este "caballo de río" fue construido al mismo tiempo que la parte frontal de los establos de la fachada real por Fischer von Erlach. Restaurado en 1732, ha sufrido varios cambios entre ellos una nueva orientación de la estatua "Der Rossebändiger" central y la pintura de frescos de Josef Ebner. Todo el conjunto hace el lugar realmente colorido y agradable para ir a admirar, incluso para los aficionados de estos animales como yo!
Cementerios en Salzburgo
Catacumbas y cementerio de Stiftskirche
(7)
Este cementerio, de los más bonitos y curiosos que he visto nunca, tiene de todo, Leyendas, obras de arte, religiosidad hasta el extemo, construcciones arriesgadas y sobre todo mucho encanto. Puede parecer extraño decir que un cementerio tenga eso, encanto, pero cuando se llega a él, después de meterse por varias callejuelas a un lado de la Kapitelplatz y pasar la verja en la pared que franquea la entrada, encontramos un bosque de cruces que cubre un espacio de tamaño considrable, justo a los pies de la fortaleza de Salzburgo, continente de dos iglesias y contenido por altos muretes donde se alojan las últimas moradas de los más excelsos y ricos en vida habitantes de la ciudad. Pero entremos, y dejemos que nos envuelva la sensación de quietud que suele acompañar a las visitas a los camposantos, lugares de descanso eterno que suelen llamar la atención de los vivos, que como yo, buscan si no sensaciones macabras, ese arte funerario que parece ser más fuerte en Centroeuropa, mas delicado, pero más visceral. Dejémonos envolver por las leyendas, como la de Las 7 Cruces, que cuenta cómo el albañil Sebastian Stumpfegger mató y enterró a seis esposas a base de amordazarlas y hacerles cosquillas en los pies, hasta que morían de risa. Por eso nadie supo nunca de qué habían muerto, excepto la última, que pudo escapar y contar la historia... Las cruces del cementerio, en hierro, madera o bronce, llaman la atención por estar adornadas con pinturas inocentes y sencillas, que reflejan un calvario o un nacimiento. Las grandes tumbas de alrededor, nos salen al paso para decir que sus moradores fueron importantes en vida, y también lo quieren ser en la muerte y para toda la eternidad. Grandes, anchas y muy adornadas, sólo se relacionan con las de su categoría, sin querer saber nada de las tumbas de tierra que parecen custodiar. En el acantilado del castillo se esconden capillas y pequeñas criptas que fueron excavadas por ermitaños en la noche de los tiempos, pero que pronto fueron ocupadas por más difuntos, cuando ellos las abandonaron. Las iglesias del cementerio son otra historia que pertenece a otro rincón....
Calles en Salzburgo
Getreidegasse
(3)
Y es que esta preciosa calle parece tenerlo todo. Desde las mejores tiendas y boutiques de las mejores marcas, para satisfacción y deleite de los más sibaritas ( incluyendo nuestra omnipresente Zara) hasta un Mac Caffé bastante más caro de lo normal, pero siempre lleno, o enormes tiendas de souvenires con todo lo que podais imaginaros. Entrad y saldreis totalmente tiroleses, sin que os falte ningún detalle. En esta calle también esta la casa donde nació Mozart y el pasaje de Roittner, del que ya he hablado, aparte de varios cafés donde disfrutar de la Apfeltorte o la Sacher con un delicioso café Vienés con muuuuucha nata. Pero si nos desviamos un poco de los trillados caminos de la calle, y nos internamos en las callejuelas que se abren a los lados, encontraremos pequeños tesoros como tiendecitas que venden artesanías en madera de haya, delicadas platerías o tiendas de juguetes artesanos, una tradición muy arraigada. Si volvemos a la calle, al final veremos una iglesia que parece surgir de repente, con su característica forma de iglesia tirolesa con un gran y esbelto campanario. Justo a su izquierda, Pferdeschwemme, con sus esculturas y frescos, justo debajo de la montaña. Un recorrido muy completo y ameno antes de enfrentarnos al poderoso castillo de Hohensalzburg.
Museos en Salzburgo
Museos del Castillo de Salzburgo
(4)
No solo de castillos y fortalezas vive el hombre, así que después de visitar las partes nobles del bastión de Salzburburgo, dejemos que nuestra curiosidad se vea sorprendida por varios espacios de exposición que en parte, son poco usuales. Por un lado, el museo de armas, con artefactos que van desde la dominación turca hasta la Segunda Guerra Mundial, presenta todo tipo de parafernalia militar, medallas, uniformes, documentos, y un anexo de curiosos instrumentos de tortura, entre los que caben dos dolorosos cinturones de castidad. Mi parte favorita, sin duda, es una puesta en escena de un ataque medieval con flechas suspendidas en el aire y vacíos maniquíes que paracen perseguirnos por la sala. Antes de salir de la fortaleza, un pequeño museo de marionetas, de gran tradición en la ciudad, nos transporta a los feriantes medievales y, como no, a la constante referencia de la película " Sonrisas y lágrimas". Cientos de marionetas, de todas las formas y tamaños, llenan las paredes y techos del museo, y una pequeña tienda nos ofrece la posibilidad de comprar sus réplicas a un precio nada caro.
Plazas en Salzburgo
Plaza de la universidad
(3)
La Plaza de la Universidad, no es grande, pero sí muy coqueta, y parece sacada de la nada, como de retales de calles y pasadizos. Se llega a ella quieras o no, porque corre perpendicular a Getreidegasse y es de obligado paso al venir de ella o al acercarnos a Residenzplatz. Lo curioso de este espacio es lo pintoresco de sus rincones. Lo primero, el frente de la gigantesca iglesia de Kollegienkirche, que desgraciadamente estaba cerrada y que parece que hubiera caido del cielo enmedio de la plaza. Imponente. Lo segundo, los edificios pintados de vivos colores que forman el frente norte de la plaza y que se empeñan en iluminar el espacio frente a lo neutro de la iglesia barroca. Y como complemento tenemos un mercadillo de agricultura y alimentación tradicionales que lo meten a uno de lleno en la vida de la región. Hay que resaltar sobre todo los puestos de quesos, embutidos y chacinas, con precios medios, más o menos como lo que costaría en España un buen embutido. La plaza invita a quedarse y curiosearla, y mezclarse con la gente de la ciudad y los alrededores.
Plazas en Salzburgo
Residenzplatz
(2)
La Residenz fue la "modesta" residencia de los príncipes obispos hasta el siglo XIX. Si ya el exterior impone con su aspecto de palacio fortaleza, el interior, lleno de salones desvergonzadamente opulentos, adornados con tapices y frescos de Rottmayr y la sala donde Mozart, como no, actuó por primera vez en público, a la madura edad de 6 añitos, es realmente apabullante. Si como adición visitamos ( incluida en el ticket) la Residenz Galerie, disfrutaremos de una magnífica colección de pintura flamenca y holandesa. El edificio representa una parte del inmenso poder que llegaron a ostentar los Arzopbispos de Salzburgo, temidos incluso por los propios reyes austriacos. En el patio, una curiosa escultura de aluminio y acero formada por cientos de letras, una fuente de dudoso gusto encastrada en la pared del Palacio, y al salir, una de las paradas de los cocheros en sus rutas turísticas por Salzburgo.
Museos en Salzburgo
Museo de los Títeres
(1)
Este es un lugar realmente mágico, es un museo el cual se puede visitar y ver los títeres de la cultura histórica de Salzburgo, pero de vez en cuando se vuelve a hacer un teatro divertido y espectacular. Muy recomendado.

Cosas para hacer en Salzburgo

No puedes imaginar la de cosas que hay
que visitar en Salzburgo. La cuarta

ciudad más poblada de Austria, hay mil y una
cosas que hacer en Salzburgo hoy en día. El centro histórico es, de entre los

muchos
lugares que ver en Salzburgo,
uno

de los más interesantes. Al pasear por sus calles te parece encontrarte en una

época diferente, los edificios hacen viajar en el tiempo a los turistas.
El

castillo de Salzburgo es una de las construcciones más antiguas
que hay en Salzburgo, se erige

sobre la colina más alta de la ciudad desde donde hay unas vistas panorámicas

impresionantes.






Otros
sitios

que ver en Salzburgo
dentro

de su casco antiguo son: La residencia de Mozart, el Palacio de Mirabell, o la

catedral de Salzburgo.
Los amantes de la arquitectura no pueden

perderse la Fortaleza de Hohensalzburg y la abadía de Nonnberg o de San Pedro,
dos de los mejores edificios y lugares
que ver en Salzburgo.


Y para desconectar un poco del ajetreo de la ciudad

nada mejor que dar un paseo por el
las

orillas del río Salzach, zona verde y muy cuidada de la ciudad, que la divide en

dos. Una de las
cosas

que hacer en Salzburgo, donde aprender un poco más de la flora de la zona

y a la vez disfrutar de la paz de la naturaleza sin salir de la ciudad.






Si quieres conocer un poco más de las cosas que ver en Salzburgo,

visita minube, donde puedes consultar los rincones favoritos de los usuarios

que ya han visitado la ciudad.