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Cuevas en León

5 cuevas en León

Cuevas en Vegacervera
Cuevas de Valporquero
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Pasamos una mañana excelente, la naturaleza no deja de sorprender, merece una visita sin prisa, es el único pero que se le puede hacer la visita es en exceso rápida y las pegas para hacer fotos alta, no te dejan usar trípode con lo que las fotos salen o movidas u oscuras, es una pena. Pasamos una mañana excelente, la naturaleza no deja de sorprender, merece una visita sin prisa, es el único pero que se le puede hacer la visita es en exceso rápida y las pegas para hacer fotos alta, no te dejan usar trípode con lo que las fotos salen o movidas u oscuras, es una pena.
Cuevas en Ponferrada
Cueva de San Genadio
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San Genadio fue un santo nacido en El Bierzo (León) que fue obispo de la Diócesis de Astorga entre el los años 909 y 919. En sus numerosos retiros espirituales, uno de sus rincones preferidos era esta pequeña pero coqueta cueva que os paso a describir a continuación, de ahí que ahora se le conozca con el nombre de Cueva de San Genadio. Es una cueva situado en los montes Aquilanos, en el conocido como Valle del Silencio, y a la que se accede a través de un sendero desde la preciosa localidad de montaña de Peñalba de Santiago, una maravilla de pedanía que pertenece a Ponferrada, pero que está situada en un paraje de montaña realmente majestuoso. Desde Peñalba de Santiago a la cueva se tardar entre 30 y 45 minutos, y es posible realizar un recorrido circular, saliendo por la parte baja del pueblo (desde la iglesia hacia abajo por una empinada cuesta) y volver luego por la parte alta del pueblo, pasando por el cementerio y la fuente del pueblo. La cueva está situada al borde de un barranco que mira hacia el Valle del Silencio, y es el refugio que él utilizó para sus largos días de meditación en estas montañas. Cuenta la leyenda que cerca de la cueva pasaba un caudaloso río, cuya agua bajaba con tanta fuerza que generaba tal estruendo que no dejaba meditar en paz al santo, por lo que cansado de la situación, un día exclamó "¡Silencio!", tras lo cual el curso del río desapareció frente a la cueva, para a través de aguas subterráneas, emerger más adelante montaña abajo. Es de hecho por esto por lo que se le conoce al valle como Valle del Silencio. La cueva es muy pequeña y guarda en la actualidad un pequeño altar con una imagen de madera del santo, algunas flores ornamentales y un libro de visitas donde pedirle ruegos y milagros al santo. Cada ranura de las paredes de la cueva está por cierto "plagada" de pequeños papelitos en los que la gente ha ido dejando sus deseos, rezos o lo que sea al santo, curioso. La excursión, tanto por el halo de misterio que encierra la cueva como por la preciosa y entretenida caminata hasta la cueva desde Peñalba de Santiago, no es muy exigente y merece mucho la pena, diría que es muy recomendable. Lógicamente, hay que ir provisto del calzado adecuado, calzado de montaña.
Cuevas en Carrocera
Cuevas de Viñayo
Cuando era pequeñita pasaba los veranos allí, corría de un lado para otro sin descando, robaba zanahorias a mi tía, le lavaba la cabeza con agua de lluvia, porque decía que era muy buena, lavaba la ropa en el pilón, cuidaba de las vacas y las sacaba a pastar, .... Es un paisaje precioso, rodeado de naturaleza, en pleta montaña leonesa, donde no molesta ni el teléfono, ni los ruidos,...Es un sitio para poder desconectar de todo y relajarte. Ahora existen casas rurales que poder pasar unos días y poder disfrutar de un ambiente acogedor y natural. La verdad es que no se que más contaron, pero os aconsejo que vengáis a verlo, hagais senderismo, conozcais las cuevas que tiene en su entorno, la iglesia, el castillo derruido donde me contaban de pequeña que existía una culebra muy grande que si entraba dentro me comería. Cerca de allí esta del pueblo de Piedrasecha, no dudeis de ir, y preguntar por los infiernos, un sitio aluciante.
Cuevas en Valdelugueros
Cueva de Llamazares
La montaña central leonesa alberga en sus entrañas un tesoro escondido y poco conocido: la Cueva de Llamazares. Este tesoro natural subterráneo ha sido formado a lo largo de miles de años por la acción del río Curueño que se filtra en el corazón de la montaña leonesa. La visita a la cueva es siempre guiada (consulta horarios y reserva tu entrada ya que se hace en grupos de máximo 12 personas) y cuesta 15€ para adultos y 8€ para niños. Dura aproximadamente 2 horas y media, ya que el punto de encuentro es el centro de recepción de visitantes, y desde allí hasta la entrada a la galería hay que recorrer un pequeño sendero (algo empinado) que discurre a las faldas del monte Coribos. Una vez en el interior de la cueva podrás apreciar la belleza de las caprichosas formas talladas por la naturaleza: estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas, y las peculiares “formaciones coraliformes” que tapizan las paredes de sus galerías. A lo largo de los 700 metros de recorrido el guía te irá explicando y señalando las formaciones más raras y curiosas, a la vez que va explicando la historia y origen de esta cueva.
Cuevas en Sabero