Casco histórico de Yavi y vida tranquila en un pueblo de la Puna
Yavi conserva el encanto de un antiguo pueblo de la Puna: un caserío de adobe organizado en torno a la iglesia de San Francisco, del siglo XVII, y un puñado de calles arboladas por donde corren acequias y apenas se ve pasar a algún vecino. Fuera de Semana Santa, la vida transcurre en un silencio casi absoluto, con pocas posadas de aire bohemio y muy poca oferta de ocio. La mayoría viene a caminar, descansar y dejarse envolver por su paisaje desolado y su “pasmosa serenidad”, ideal para quienes buscan autenticidad y calma.