Filosofía de calma y silencio en el Hotel Villa Felix
Villa Felix nace de una historia personal muy concreta: una de sus dueñas, antigua directiva de una gran compañía telefónica, decidió abandonar su vida acelerada para crear un lugar centrado en el descanso y el relax. Esa visión se ha convertido en la filosofía del hotel, donde todo gira en torno a la calma, las conversaciones tranquilas y la desconexión de ruidos y sobresaltos. No se trata de un alojamiento convencional, algo que se percibe nada más cruzar la puerta. El propio viajero lo define como un espacio “dedicado a la calma, sin ruidos, sin excesos y sin sobresaltos, donde disfrutar del silencio, conocer mejor a tus acompañantes, hablar, relajarse”. Incluso la política de admitir solo a personas mayores de 50 años busca garantizar que quienes se alojan allí valoren al máximo esa tranquilidad. El resultado es un refugio pensado para tomarse el tiempo con otra medida y vivir la estancia como una pausa consciente.