Ruta del vía crucis y subida a la ermita de Beniarrés
La experiencia en el vía crucis de Beniarrés gira en torno a la propia subida hasta la ermita del Santísimo Cristo de los Afligidos del Calvario, un recorrido corto en distancia pero intenso en desnivel. Un viajero describe cómo partió “de buena mañana” y aun en pleno invierno el sol ya calentaba todo el camino, lo que da una idea del esfuerzo físico que exige la ruta. Llama la atención la cercanía entre la iglesia del pueblo y la ermita, apenas tres kilómetros, pero con “uno y medio de bajada escalofriante y el resto una ascensión que te ahoga”, una combinación que justifica el nombre de calvario. Al llegar, el ambiente cambia por completo: es momento de recuperar el aliento y disfrutar con calma del entorno. Desde la ermita se domina la presa y una amplísima panorámica de la comarca de El Comtat que rodea Beniarrés, un premio visual que compensa con creces la dureza del trayecto.