Instalaciones deportivas y uso del Velódromo Radamés Treviño
El Velódromo Radamés Treviño se presenta como un espacio claramente orientado al alto rendimiento ciclista, pero con vocación formativa. La instalación cuenta con una superficie de 15.200 metros cuadrados de construcción, dos torres para jueces y capacidad para unas cuatro mil personas, lo que permite organizar competiciones oficiales y eventos de gran formato con una buena infraestructura técnica. Más allá de su faceta como sede de entrenamientos para el equipo estatal y los municipios de Nuevo León, el lugar también funciona como puerta de entrada al ciclismo para nuevos aficionados gracias a su escuela de iniciación. Esta doble vertiente, profesional y didáctica, convierte al velódromo en un punto de referencia para quienes viven el ciclismo en Monterrey, ya sea como deportistas consolidados o como principiantes que buscan dar sus primeras vueltas en una pista preparada para ellos.