Tumbas de oficios en el claustro de la Catedral de Barcelona
En el tranquilo patio de la Catedral de Barcelona se esconde un detalle que sorprende a quienes se fijan en el suelo del claustro: un conjunto de lápidas que no pertenecen a obispos ni a canónigos, sino a ciudadanos anónimos identificados por su profesión. Una viajera cuenta cómo le llamó la atención encontrar sepulturas de “sastres o comerciantes”, algo poco habitual si se compara con otras catedrales europeas. Esta presencia de tumbas de oficios convierte el paseo por el claustro en una experiencia diferente, que invita a imaginar la vida cotidiana de la Barcelona antigua y el peso social que tuvieron algunos gremios. Más allá de la belleza de las capillas y pasillos, el descubrimiento de este cementerio gremial añade una capa histórica y humana muy particular a la visita a la catedral.