Tesoro de la Catedral de Sevilla: custodias, cálices y pinturas de grandes maestros
El Tesoro de la Catedral de Sevilla aparece en los relatos de viaje como un espacio donde se concentra buena parte de la riqueza artística de la Iglesia hispalense. El acceso está incluido en la entrada general a la catedral, algo que algunos viajeros valoran especialmente porque permite descubrir las salas del tesoro sin pagar un extra específico. Dentro, llaman la atención los cálices de la sacristía, ornamentados y acompañados por pinturas de maestros españoles como Goya y Murillo, que añaden un valor pictórico inesperado a una colección fundamentalmente litúrgica. También se destaca la llamada Gran Sacristía, una sala de grandes dimensiones en la que se exhibe una impresionante custodia de plata de más de 300 kilos, auténtico símbolo de la opulencia y del poderío religioso de la Sevilla barroca. Como resume un viajero, la estancia “presenta una custodia de plata de más de 300 kilos”, pieza que suele convertirse en el centro de todas las miradas durante la visita al tesoro catedralicio.