Paisajes del Tren a Bariloche: una ruta entre montañas y pueblos aislados
El viaje en el Tren a Bariloche se recuerda como una experiencia tan fría como sobrecogedora por sus paisajes. El recorrido bordea montañas, se adentra en ellas y las atraviesa por puentes, ofreciendo una panorámica cambiante de la estepa y la cordillera patagónica. Entre tramos casi salvajes aparecen pequeños pueblos mínimos, a veces “integrados tan solo por tres casas”, que refuerzan la sensación de aislamiento y de estar cruzando uno de los rincones más remotos del sur de Argentina.