Dificultad y peligros de dar la vuelta a Koh Tao caminando
En los relatos sobre la vuelta a Koh Tao a pie domina una idea clara: no es un paseo sencillo ni recomendable para cualquiera. El trayecto arranca de forma amigable, caminando por Sairee Beach y avanzando hacia el mirador del Dusit Resort, con paradas para darse un chapuzón y seguir a la sombra de los árboles. Sin embargo, la ilusión inicial se transforma pronto en una ruta exigente y hasta peligrosa. El camino, que en los mapas aparece como carretera y después sendero, se va perdiendo hasta volverse casi impracticable, con cuestas muy pronunciadas, surcos profundos y una superficie extremadamente deslizante. La sensación física de agotamiento se mezcla con el miedo real a hacerse daño, hasta el punto de pensar “voy a morir aquí”. No es un detalle aislado: varias personas que tuvieron la misma idea acabaron coincidiendo en el camino y compartiendo la misma conclusión. La experiencia deja claro que no se trata de un trekking fácil ni de una simple vuelta turística a la isla, sino de una ruta que puede volverse muy dura y desagradable si no se está bien preparado.