Ambiente amplio, acogedor y con patio jardín para cenar al aire libre
El local sorprende por su capacidad y por un ambiente cuidado que mezcla calidez y funcionalidad. Se menciona que puede recibir hasta 350 personas entre planta baja y primer piso, lo que lo convierte en una opción práctica para grupos numerosos sin perder encanto. La decoración combina ladrillo visto y paredes blancas, con una vinoteca destacada y cuadros de pintores rosarinos que se renuevan cada mes, lo que aporta un toque cultural. De noviembre a marzo se abre el patio jardín de la entrada, ideal para cenas al aire libre y para quienes fuman, rodeado de helechos, palmeritas, jazmines, enredaderas y rosas chinas. La iluminación cuidada y la climatización con calefacción, aire acondicionado y ventiladores de techo completan una atmósfera confortable durante todo el año.