Historia y arquitectura de la Torre Negra de Bruselas
La Torre Negra aparece en los relatos de viaje como un discreto pero valioso testimonio de la antigua Bruselas amurallada. Los viajeros la destacan como uno de los escasos restos de la primera muralla de la ciudad, levantada en el siglo XII, lo que la convierte en una pieza clave para entender el pasado medieval del centro histórico. Situada en la plaza de Santa Catalina, justo detrás de la iglesia homónima, llama la atención por el contraste entre su piedra austera y los edificios modernos que hoy la rodean. Como recuerda Lala, fue “restaurada por Jamaer en 1888 y hoy se muestra completamente embebida dentro de un grupo de modernos edificios”, algo que subraya aún más la sensación de encontrar un vestigio histórico incrustado en la ciudad contemporánea. Más que un monumento monumental, se percibe como un rincón que invita a imaginar cómo eran las antiguas defensas de Bruselas.