Diseño minimalista y grandes cristaleras en la tienda Apple de Bolonia
Otra de las ideas recurrentes es el contraste entre la sobriedad de la fachada y el interior luminoso y contemporáneo de la tienda. Se describe cómo, vista de perfil, casi pasa desapercibida como Apple Store, hasta que las manzanas de la marca se hacen visibles al fondo de la calle. Sin embargo, al situarse frente a la entrada, las enormes cristaleras dejan ver un espacio completamente abierto, muy luminoso y de estética minimalista. El interior blanco, limpio y ordenado encaja con la imagen habitual de la firma, lo que genera una experiencia reconocible para quienes ya conocen otras tiendas de la marca, pero con el plus de estar enmarcada en un edificio histórico del centro de Bolonia.