Jardines tranquilos junto al Museo de Historia Natural de Nueva York
Los viajeros describen Theodore Roosevelt Park como un pequeño oasis verde pegado a la fachada oeste del Museo de Historia Natural. Más que un gran parque, se trata de unos jardines recogidos, con zonas para sentarse y una fuente frente a la puerta oeste del museo, que aportan una atmósfera íntima en plena Central Park West. Según cuenta archy, tras avanzar por la avenida “lo primero que te encuentras es un precioso jardín dedicado al presidente Theodore Roosevetl”, un remanso de paz que contrasta con el bullicio urbano. Aunque la entrada al museo se realiza por la fachada principal, muchos aprovechan este espacio ajardinado para hacer una pausa antes o después de la visita, disfrutar de la tranquilidad y recuperar fuerzas después de la caminata por Nueva York.