Servicios del hotel: cocina casera, actividades y ambiente viajero
En The Light House muchos viajeros sienten que llegan a una casa más que a un hotel. El propietario es parte clave de la experiencia: atento, cercano y pendiente de que la estancia resulte cómoda y entretenida. La cocina es casera, sencilla y sabrosa, y se combina con actividades como buceo, pesca y snorkel con equipo que el propio alojamiento facilita, algo muy valorado por quienes quieren exprimir el mar sin complicarse. La pequeña librería de intercambio de libros añade un toque mochilero y crea un ambiente relajado y social entre huéspedes de distintos países.