Historia del Tesoro pontificio en la torre de los Papas de Aviñón
En Aviñón, el llamado Tesoro del Palacio de los Papas remite a la época en la que la ciudad fue sede pontificia. Los viajeros describen cómo, entre 1335 y 1337, durante el pontificado de Benedicto XII, se levantó la torre donde se custodiaban los objetos preciosos del tesoro pontifical y los archivos de la Iglesia católica. Se explica que el pontífice mandó traer estos documentos desde Roma y que se guardaban en cajas de hierro con candado identificadas por un código, un detalle que ayuda a imaginar la rigurosidad administrativa de la época. Este espacio, conocido como tesoro bajo, concentraba tanto riqueza material como memoria escrita de la cristiandad.
Más allá de su función original, el relato también recoge la evolución del lugar a lo largo de los siglos. Tras ser corazón financiero y documental del papado, el tesoro se transformó en lavandería militar en el siglo XIX, antes de acoger los archivos de Aviñón en 1907. Ese tránsito de usos ilustra cómo un mismo recinto ha pasado de guardar los bienes más sagrados de la curia romana a convertirse en pieza clave del patrimonio documental local, sin perder nunca su carácter histórico dentro del conjunto monumental del Palacio de los Papas.