Arquitectura tradicional y jardines zen del templo Ninna-ji en Kioto
En Ninna-ji se despliega un completo ejemplo de armonía arquitectónica japonesa. Los viajeros describen un gran complejo budista declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, donde se combinan una majestuosa puerta de acceso, una pagoda de cinco pisos, casas de té y elegantes salas de oración conectadas con las zonas residenciales. Todo ello se integra con jardines de grava rastrillada y un estanque que refuerzan el carácter contemplativo del conjunto. Según comenta Carmen Álvarez, es “un ejemplo de armonía japonesa; el recinto es un enorme complejo de edificios y jardines”, lo que ayuda a entender por qué muchos lo consideran uno de los templos más bellos de Kioto. La posibilidad de recorrer con calma sus diferentes espacios permite apreciar la riqueza de la arquitectura tradicional y la cuidada composición de los jardines zen, donde cada elemento parece pensado para invitar al silencio y a la observación pausada.