Arquitectura, esculturas e incienso en el templo Keiyoji
Quienes se adentran en el templo Keiyoji destacan sobre todo el conjunto visual: esculturas, arquitectura reconstruida y elementos rituales crean un escenario muy particular. Las esculturas son uno de los grandes atractivos, con dos elefantes enfrentados, una enorme campana budista y un largo jardín que comunica los tres templos, delimitado por un barandal de bambú. También llama la atención la gran fuente de cenizas donde, en determinadas horas del día, se encienden inciensos para la purificación, gesto que conecta al visitante con la liturgia budista local. Todo esto se enmarca en unos templos totalmente reconstruidos que, pese a su renovación, conservan una atmósfera espiritual que contrasta con el bullicio de Tokio.