Arquitectura interior y exterior del Templo Kachahari Durga Mandir
La experiencia en el Templo Kachahari Durga Mandir revela un contraste muy marcado entre su aspecto exterior y el interior. Desde fuera, el edificio sorprende por una mezcla poco habitual de estilos, con volúmenes que recuerdan a un “tetris”, guiños al castillo de Disney y detalles que evocan líneas moriscas, medievales e hindúes, una combinación que algunos viajeros no consideran especialmente bella. Sin embargo, al cruzar la puerta la percepción cambia: las dos plantas presentan espacios diáfanos, recubiertos de mármol blanco y negro con toques morados, y una decoración más suave de lo que cabría esperar en un templo hindú, lejos de la típica psicodelia cromática. Esta sobriedad interior, unida a la amplitud de las salas, crea un ambiente sereno que invita al recogimiento y matiza la primera impresión generada por la fachada.