Templo Higensoshi en Asakusa: un santuario oculto para vivir el Tokio más local
En pleno barrio de Asakusa, el Templo Higensoshi aparece como uno de esos rincones casi secretos que pasan desapercibidos para la mayoría de viajeros. Apenas figura en las guías y su fachada discreta no deja intuir el interior, donde esperan un altar cubierto de oro, enormes lámparas colgando del techo y pequeños altares que condensan lo que muchos identifican como la esencia de la cultura asiática. Quien se anima a entrar descubre un lugar utilizado sobre todo por vecinos del barrio, sin carteles en inglés y prácticamente sin turistas, lo que refuerza la sensación de autenticidad. Como resume un viajero, en Japón hay “sitios que no aparecen en guías, folletos ni documentales y terminan convirtiéndose en lo que los turistas mejor recuerdan del país”. El acceso es sencillo desde la estación de metro Tawaramachi y se puede integrar sin problema en un paseo entre el templo Senso-ji y el parque Ueno, convirtiéndose en una parada tranquila y distinta en un recorrido muy clásico por Tokio.