Arquitectura interior y retablo del Templo de San Juan de Dios
Quien entra en el Templo de San Juan de Dios descubre un interior que contrasta con la sobriedad de la fachada. La atención se centra en el retablo principal, cuidadosamente trabajado, y en las figuras que lo flanquean, creando un conjunto armonioso que se realza con una iluminación muy bien resuelta. Esta combinación hace que muchos lo consideren uno de los recintos religiosos más atractivos de la capital potosina desde el punto de vista arquitectónico. La sensación general es que, pese a la sencillez exterior, el interior sorprende por su riqueza visual y su atmósfera serena. Como resume un viajero, al cruzar la puerta se encuentra “uno de los recintos religiosos más atractivos arquitectónicamente en la capital potosina”.