El templo de Buduruwagala: esculturas rupestres y entorno natural
En Buduruwagala la visita gira en torno a un conjunto de esculturas gigantes esculpidas directamente en la roca, vestigio de un antiguo templo budista del siglo X. Los viajeros describen siete figuras que representan a Buda y a otros dioses, integradas en un paredón rocoso cuyo nombre, precisamente, significa “buda de roca”. Aunque señalan que apenas quedan restos de los colores que antaño adornaban las imágenes, la sensación general es que el lugar mantiene un aura especial por la combinación de arte, historia y paisaje. Uno de los aspectos más valorados es la tranquilidad, ya que suele haber muy poca gente y eso permite contemplar las tallas con calma, sin masificaciones ni ruido. En palabras de una viajera, pese a la falta de policromía original, sigue siendo “un lugar bonito y hay muy poca gente”, ideal para una parada serena en ruta entre las ciudades del sur de Sri Lanka.