Historia y espiritualidad del templo budista de Bhaktapur
El templo budista de Bhaktapur aparece en los relatos de viaje como un lugar cargado de historia y espiritualidad, escondido en una de las callejuelas próximas a la Plaza Durbar, corazón monumental del valle de Katmandú. Los viajeros explican que este rincón funciona como centro de retiro y enseñanza, además de punto de peregrinación para budistas de todo el mundo, lo que le confiere un ambiente sereno y recogido pese a la cercanía del bullicio urbano. La tradición se hace visible nada más entrar, con estelas de piedra que recuerdan por su nombre a los monjes que han pasado por el templo, procedentes de diversos países, incluidos algunos españoles. En el patio central, la pequeña estupa y los murales pétreos dedicados a deidades como Tara Blanca, Maitreya o Buda Shakyamun completan un conjunto que combina devoción, memoria y arte religioso en un espacio reducido pero muy simbólico.