Cambio de sabor y calidad en Tamales Flor de Lis
La experiencia de los viajeros con Tamales Flor de Lis está marcada por la comparación entre el pasado y el presente. Se recuerda con cariño la vieja sucursal cercana a la plaza Citlatépetl, asociada a un ambiente entrañable y a un “sabor hogareño” muy reconocible. Sin embargo, el nuevo local de la avenida Mazatlán, con un concepto más sobrio y moderno, no logra mantener el mismo nivel gastronómico a ojos de quienes conocen la marca desde hace décadas. Según comenta Jorge AC, para un paladar experto se nota que “los ingredientes ya son muy procesados y no son nada a como eran hace veinte años”, algo que pesa especialmente cuando se compara con otras tamalerías de la zona. La conclusión es clara: la marca sigue siendo fuerte, pero la percepción de la calidad del producto ha bajado y eso dificulta que se recomiende frente a su competencia directa.