Susques, pueblo colonial del altiplano jujeño y su cementerio de adobe
Susques aparece en los relatos de viaje como un pequeño tesoro del altiplano jujeño, marcado por su carácter colonial y su entorno de gran altura. Tras superar la cuesta de Lipán y cruzar las Salinas Grandes, el viajero se encuentra con un caserío de adobe donde las casas, la iglesia y el cementerio forman un conjunto muy singular. La localidad se describe como un lugar muy especial, tranquilo y apartado, ideal para hacer una parada en la ruta y empaparse de la arquitectura tradicional del norte argentino. El cementerio, situado en medio del pueblo y construido también en adobe, aporta una estampa muy característica que ayuda a entender la identidad andina de la zona. En conjunto, se valora como un “hermoso lugar para visitar y disfrutar”, que combina paisaje de altura, historia y vida cotidiana en un enclave muy auténtico.