Café con encanto en el camino al templo Haeinsa
Sunjae Café se ha convertido en una parada muy apetecible en la subida hacia el templo Haeinsa. Tras dejar el autobús y afrontar la caminata, muchos agradecen encontrar en mitad del bosque una cafetería acogedora con terraza exterior, donde el protagonista absoluto es el café. El intenso aroma a café recién molido recibe al viajero nada más entrar y ayuda a imaginar el confort de sentarse junto a la estufa en invierno, después de visitar el templo y regresar colina abajo con frío en el cuerpo. En los días calurosos, la experiencia cambia de registro, pero no de atractivo, porque también preparan café helado “en un periquete”, ideal para refrescarse antes o después de la visita. Esta combinación de entorno natural, pausa reconfortante y buen café convierte a Sunjae Café en un pequeño oasis en el camino al Haeinsa.