Cruce fronterizo de Sunauli: experiencia, caos y contraste entre India y Nepal
En Sunauli el cambio de país se vive como una pequeña odisea. Tras un largo trayecto previo, muchos viajeros describen la oficina india de migración como caótica, rodeada de camiones, rickshaws, bicicletas y una marea de gente que hace que cada trámite cueste el doble. El contraste al llegar al lado nepalí es claro: la oficina se percibe más tranquila y ordenada, y el ambiente mucho más respirable. La sensación de alivio al cruzar es tan intensa que alguno habla de llegar “exultante”, pese al cansancio, el calor y las horas de viaje acumuladas. Más que un simple control de pasaportes, Sunauli se recuerda como una aventura agotadora pero memorable.