Cementerio Tokugawa y estatuillas dedicadas a los niños fallecidos
Más allá del edificio principal del Zojoji, algunos viajeros se detienen en un rincón especialmente sobrecogedor: el cementerio Tokugawa y la zona dedicada a Jizo, la divinidad protectora de los niños. Tras el templo se encuentra el área funeraria donde reposan seis shogunes de la familia Tokugawa, un espacio al que no se puede acceder libremente pero que refuerza la importancia histórica del lugar. Junto a este cementerio aparecen alineadas decenas de pequeñas figuras con coloridos adornos, gorritos y molinillos, que pueden pasar por un motivo pintoresco hasta que alguien explica su verdadero significado. Como cuenta un viajero, un japonés le aclaró que “todas esas figuras representan niños muertos (abortos, recién nacidos)”, lo que transforma la percepción del conjunto y deja una fuerte huella emocional en quien lo contempla.