Senderos de la colina de Petrín: ascenso a pie y experiencia del recorrido
El único testimonio disponible sobre los senderos de la colina de Petrín se centra en la experiencia de subir a pie por un camino empinado y serpenteante que arranca junto a la escultura a las víctimas del comunismo, en Mala Strana. El viajero describe cómo, tras ignorar las opciones más cómodas como el funicular, descubre un sendero rodeado de vegetación, de gran inclinación y con tramos que parecen no terminar nunca. El recorrido avanza en zigzag, entre claros en la espesura que permiten atajar en vertical y hacen más entretenida la subida. En algunos puntos del camino se abren vistas excepcionales sobre la ciudad de Praga, que el autor define como “realmente impresionante”. A pesar del esfuerzo físico, la sensación final es muy positiva: la ascensión se vive como una pequeña aventura que recompensa con el paisaje y la llegada a la muralla de acceso a la colina, hasta el punto de recomendarla a quien disponga de tiempo y ganas de caminar.