Leyendas, historia y poesía en el macizo de Anaga
Más allá del valor natural, el entorno del sendero de Palos Hincados está impregnado de historias y referencias culturales. La figura de Beneharo, mencey de Anaga, aparece ligada al Roque Anambro, desde cuya cima, según la tradición, se arrojó al vacío para no vivir cautivo durante la conquista castellana. Su grito “Guañoth Achamán” resuena aún en la memoria popular, e incluso se asocia el color rojo de los frutos de los acebiños a la sangre derramada. La ruta se completa con la huella literaria del poeta Fernando García Ramos, que dedicó a la zona la obra “Anaga, senderos de poesía”, presente en las plazas de los pueblos. En Taborno puede leerse el Poema VIII, un detalle que añade una capa poética a la experiencia senderista y conecta el paisaje con la creación literaria contemporánea.