Santuario Yasaki Inari: templo tranquilo y auténtico en Tokio
En pleno ajetreo de Asakusa, el Santuario Yasaki Inari aparece casi por sorpresa como un remanso silencioso y espiritual. Quien llega desde la bulliciosa Kappabashi Dori y sus escaparates de comida de plástico siente de golpe el contraste entre el decorado turístico y un recinto religioso vivo. La entrada, presidida por el característico torii, da paso a un espacio amplio y sereno donde se mezclan budismo y sintoísmo, con un gran altar, símbolos en los tejados y una atmósfera que muchos asocian con la parte menos conocida y más genuina de Tokio. Como comenta Sebastián Muñoz, es una de esas joyas discretas que permiten sentir de verdad que se está en Japón, lejos de los circuitos más masificados, y por eso se vive casi como un pequeño descubrimiento personal dentro de la ciudad.