Arquitectura barroca, jardines y miradores del santuario de Bom Jesus
Más allá de su dimensión religiosa, el santuario de Bom Jesus es apreciado por su valor arquitectónico y paisajístico. Un viajero lo describe como un importante centro de peregrinaje del norte de Portugal, rodeado de un bosque cuidado y de jardines donde se aprecia el trabajo de escultores, canteros, jardineros y artesanos. Llaman la atención las fuentes, esculturas, capillas, una gruta y varios hoteles que se integran en el entorno. El diseño barroco del conjunto, con sus escaleras en zigzag, se completa con terrazas y miradores desde los que se contempla el santuario, los jardines, los bosques y la comarca de Braga, incluyendo bonitas puestas de sol. Esta combinación de arte, naturaleza y panorámicas convierte la visita en una experiencia muy completa.