Arquitectura tradicional y belleza del Santuario Susanoo en Arakawa
Quien se acerca al Santuario Susanoo descubre uno de los templos más atractivos del norte de Tokio, especialmente en el barrio de Arakawa, una zona que a priori puede parecer discreta pero que sorprende por rincones como este. La entrada, con su puerta de hormigón coronada por la bandera japonesa, marca un contraste interesante con la estética clásica del recinto. A partir de ahí se suceden tres salones principales y un altar de gran tamaño, decorado en rojos, dorados y marrones que, según comentan los viajeros, impresiona por sus detalles y su presencia. El conjunto se completa con un gran árbol central, un estanque con peces y hasta dos salas de té, lo que refuerza la sensación de lugar cuidado y completo. No falta quien afirma que “merece la pena viajar hasta Arakawa solamente para entrar a observar sus detalles”, una buena síntesis de la mezcla de monumentalidad y serenidad que transmite este santuario.