Arquitectura y elementos simbólicos del santuario Mishima en Asakusa
Quienes se acercan al santuario Mishima destacan su imponente presencia dentro de Asakusa. Se describe como uno de los recintos sintoístas más bonitos y además de los más extensos del barrio, hasta el punto de ocupar prácticamente una manzana entera. La arquitectura se disfruta ya desde el acceso, con sus tres puertas de entrada que refuerzan la sensación de estar ante un conjunto destacado en la zona. En el salón principal, o Honden, llaman la atención las lámparas blancas con el ideograma del número tres, un detalle simbólico que conecta directamente con el nombre del templo. También se mencionan las lámparas de piedra de herencia budista y china, hoy con un valor principalmente estético. Todo ello configura un espacio donde tradición, belleza y detalles decorativos se combinan para ofrecer una imagen muy completa de la espiritualidad de Tokio más clásica.