Paisaje de alta montaña y antiguo asentamiento minero en Santa Rita
En Santa Rita, la experiencia combina el encanto de un antiguo asentamiento minero con la fuerza del paisaje de alta montaña. Los viajeros describen cómo el recorrido en vehículo todoterreno desde el desierto hasta la cima de la sierra va descubriendo panorámicas doradas y vistas abiertas que impresionan por su amplitud. Al llegar a Santa Rita, aparece un caserío casi abandonado, donde hoy solo quedan unas pocas familias que viven del autoconsumo, vestigio de la intensa actividad minera que hubo en la zona hasta el cierre de las explotaciones. El ambiente es silencioso, dominado por el frío, el viento y el canto de los pájaros, lo que refuerza la sensación de estar en un lugar remoto y elevado, “un lugar extraordinariamente bello; y alto, muy alto”, perfecto para quienes buscan historia, soledad y naturaleza en un mismo punto.