Santa Maria dei Carmine: iglesia gótica y convento carmelita en Brescia
Santa Maria dei Carmine aparece en los relatos de viaje como un buen ejemplo de arquitectura gótica en Brescia, levantada entre 1429 y 1475 sobre el antiguo convento de los carmelitas. Se destaca su origen monástico y la huella que dejó la comunidad carmelita tanto en la iglesia como en los espacios adyacentes. El edificio no conserva íntegro el aspecto original, ya que su estética exterior fue modificada dos siglos después, algo que ayuda a entender la mezcla de épocas que percibe el visitante al acercarse a la fachada y al conjunto. Pese a esas transformaciones, la importancia histórica del lugar permanece ligada a su función religiosa y conventual, con la iglesia como núcleo y los claustros como recuerdo vivo del pasado carmelita.