Historia y evolución del Salón de Reinos del Museo del Prado
El Salón de Reinos del Museo del Prado aparece en los relatos de los viajeros como un edificio con una trayectoria histórica tan singular como discreta para quien pasea hoy por el centro de Madrid. Se subraya su origen en el siglo XVII, de estilo herreriano, cuando esta zona era todavía un ámbito de expansión hacia el este y formaba parte del entramado de espacios reservados al ocio de la corte, junto al Retiro, el Jardín Botánico o el primitivo museo de ciencias naturales. En contraste con otros iconos cercanos, como el Museo del Prado o la iglesia de los Jerónimos, este antiguo espacio cortesano fue perdiendo peso con el crecimiento de la ciudad y acabó relegado durante años a un uso casi de almacén, en “estado de semi-abandono”. La narración de esta decadencia frente al esplendor inicial ayuda a entender por qué muchos lo consideran uno de los grandes olvidados del eje del Prado, pese a su importancia en la configuración histórica del barrio.