Cocina tradicional emiliana cerca de la estación de Bolonia
En Ristorante Bolognese, a pocos metros de la estación ferroviaria de Bolonia, la primera impresión engaña. Aunque su fachada no resulte especialmente atractiva, quienes se sientan a la mesa descubren una cocina de corte clásico donde mandan las recetas de siempre de la Emilia-Romaña y un servicio atento con camareros uniformados que cuidan los detalles. El comedor, que recuerda a una antigua cava de ladrillo, refuerza ese aire tradicional mientras desfilan platos como el antipasto de la casa, los embutidos con crescentine fritas o los tortellini en caldo. No faltan los grandes iconos boloñeses, como las tagliatelle al ragú y otros primeros contundentes, seguidos por carnes como la cotoletta a la Petroniana o el bollito misto al carrello, presentado con una puesta en escena muy llamativa. Para rematar, los viajeros destacan opciones como la sopa de verduras con abundante parmesano o un tiramisú servido en copa que se aleja de lo que suele encontrarse en España, todo ello por un precio medio en torno a los 25 euros por persona.