Depósito de aguas y estructuras hidráulicas romanas en León
Entre los restos del Rincón Romano destaca un antiguo depósito de aguas que ilustra cómo se abastecía la ciudad hace dos milenios. Según relata Diego Pérez, esta estructura al aire libre, situada a los pies de la catedral y fuera del recinto amurallado, formaba un gran rectángulo de 35 metros de largo por 12 de ancho, con muros de 0,60 metros de grosor y 1,60 de altura. Con el paso del tiempo pasó de ser depósito a caldero y, ya en el siglo II, a vertedero, lo que permite seguir distintas fases de uso en un mismo espacio. Su estado de conservación y las dimensiones que se aprecian hoy ofrecen una imagen muy fiel de cómo eran los sistemas de almacenamiento de agua en la León romana, integrados en el paisaje urbano actual y fácilmente visibles para quien pasea por el entorno de la catedral.