Atención cercana, detalles con el cliente y buen servicio
La atención en sala es uno de los aspectos mejor valorados de Solidere. Los comensales hablan de un servicio rápido incluso en fechas señaladas y de camareros muy amables que aconsejan con las cantidades para no pedir de más. Se valora especialmente la honestidad a la hora de explicar que un ingrediente no estaba en su punto óptimo y ofrecer alternativas, así como los pequeños gestos que marcan la diferencia, como invitar al postre o al té de menta sin haberlo solicitado. Una viajera resume bien esa sensación de cuidado y generosidad cuando cuenta que, tras cambiar un plato por falta de perejil fresco, “nos invitaron a uno con el perejil del día anterior” y al final de la comida también al postre y al té. Aunque alguien menciona que alguna camarera puede ser un poco despistada, el balance global del servicio es claramente positivo y refuerza la idea de un lugar donde el cliente se siente bien tratado.