Postres caseros, mermeladas y licores artesanos en plena sierra
Los viajeros destacan también la parte más dulce y digestiva de la experiencia gastronómica en Sierra Madrona. Los postres siguen la misma línea creativa de la carta salada, con combinaciones poco habituales pero muy cuidadas, como un arroz con leche y setas boletus o yogures y cuajadas caseras acompañados de mermelada de calabaza del propio huerto y pétalos de pensamientos frescos. A esto se suman las mermeladas elaboradas con frutos del bosque o flores del jardín, que acompañan tanto a platos principales como a los dulces finales. El broche llega con infusiones de hierbas silvestres recolectadas en la zona y con licores caseros servidos en porrón, preparados con ingredientes como el escaramujo. Todo ello refuerza la sensación de estar en un lugar donde cada detalle comestible nace del entorno inmediato y de las manos de la casa.