Servicio cercano y detalles personalizados de Carmen Ruscalleda
El trato en Sant Pau destaca por su vocación de cercanía y atención personalizada. No solo el servicio de sala y el sumiller reciben elogios por su profesionalidad, también se valora que Carmen Ruscalleda salga al comedor para saludar mesa por mesa y asegurarse de que todo transcurre como debe. Un gesto que, según cuentan algunos viajeros, convierte la visita en algo aún más especial. En celebraciones señaladas, como un cumpleaños, el equipo sorprende con pequeños guiños, como un postre extra con pastel y vela, que dejan un recuerdo muy emotivo y refuerzan la sensación de estar en un lugar donde se cuidan tanto los grandes platos como los pequeños detalles.