Ubicación en gasolinera y contraste con el encanto de Mora de Rubielos
Llama la atención el fuerte contraste entre la ubicación del local y el entorno monumental de Mora de Rubielos. Se describe el restaurante como un sitio anodino y poco vistoso, situado en una gasolinera y con cestos, bastones, manzanas y setas en la puerta, un aspecto que puede echar para atrás a quien busca un comedor con encanto. Sin embargo, se matiza que lo verdaderamente atractivo está a pocos pasos: el casco histórico del pueblo, con su naturaleza y edificios singulares, concentra el atractivo visual de la zona. Esta combinación de restaurante funcional junto a la carretera y paseo cercano por uno de los pueblos más bonitos de Teruel hace que muchos acepten el exterior poco agraciado a cambio de una buena mesa tras la visita.