Críticas al antiguo buffet y a la calidad del menú en Saint Germain
No todas las experiencias en Saint Germain son positivas. Una de las voces más críticas recuerda un antiguo buffet que, según cuenta, “estaba bastante bien”, pero que ya había desaparecido cuando fue a celebrar el día de la madre. En su lugar, relata un menú cerrado de 25 euros por persona cuya calidad considera muy por debajo de lo esperado: arroz pasado hasta convertirse en una masa, solomillo diminuto y patatas recalentadas que describe como “como chicle”. A ello se suma la falta de variedad en los postres, con solo algo de fruta disponible, y una atención lenta que se demoró media hora. La sensación final es de decepción y de haber pagado de más por una experiencia que, para esta viajera, no estuvo a la altura.