Encanto del Hotel Neri y su terraza en una plaza tranquila del Gótico
Más allá de la mesa, el entorno del Restaurante Neri es parte esencial de la experiencia. Se describe como un reducto de tranquilidad y belleza, integrado en un edificio histórico en pleno Barrio Gótico y con una decoración que combina respeto por lo antiguo y toques de diseño contemporáneo. La atmósfera invita a alargar la visita más allá de la comida: después de comer, muchos recomiendan tomar un café en la terraza exterior, situada en una recoleta plaza, como cierre perfecto de la jornada. ANADEL resume muy bien esa sensación cuando habla de “un reducto de tranquilidad y belleza” a pocos pasos de la catedral. Esa mezcla de ubicación privilegiada, calma insólita en el centro de Barcelona y cuidada estética del hotel-restaurante convierte al Neri en un lugar especial para disfrutar con calma.