Consejos para reservar y detalles finales de la comida
En el Restaurante Montero de Cazorla conviene ir con la visita bien planificada. Los viajeros insisten en que hay que reservar, porque el comedor suele llenarse y es fácil quedarse sin mesa, sobre todo en días señalados. Al final de la comida, el local tiene además un detalle muy comentado: tras el postre, ofrecen licores y bombones como cortesía, un gesto sencillo que alarga la sobremesa y deja una sensación de atención cercana y cuidada.