Entrantes caseros y pan muy valorado
Más allá del arroz, varios viajeros se detienen en los entrantes y coinciden en que las raciones son abundantes y variadas. Se mencionan clásicos como la ensalada murciana, la ensaladilla rusa, el queso con fuet, los pimientos asados o unos huevos rotos que, en algún caso, resultan demasiado grasos por el exceso de aceite. En cambio, el pan recibe elogios unánimes y se convierte casi en protagonista inesperado de la mesa. Una viajera resume bien esta mezcla de aciertos y sombras al destacar que las entradas fueron completas y que había un “pan buenísimo, todo hay que decirlo”, lo que refuerza la sensación de cocina sencilla, de producto básico y honesto, con margen de mejora en algunos platos concretos.