Restaurante Marina Grosseto: cocina italiana en barco con vistas al Castillo de Praga
En Marina Grosseto, quienes lo han probado destacan sobre todo la combinación de su ubicación y su propuesta gastronómica italiana. Se trata de una barcaza anclada en la orilla del Moldava, a los pies del puente de Manesuv, desde la que se disfruta de unas vistas privilegiadas al Castillo de Praga mientras se come. La cocina se define como italiana “más que digna”, una alternativa diferente para quienes quieren variar de la dieta checa clásica de salchichas o goulash sin renunciar a una buena experiencia culinaria. Se mencionan platos concretos como un atún especialmente sabroso y un postre de fresas con nata que se recuerda como delicioso, acompañados por un trato excelente en sala. Todo ello, según la experiencia compartida, por un precio aproximado de 30 € por persona, lo que refuerza la sensación de buena relación calidad-precio en un entorno muy especial.